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Opinión

Dra. Olga Freixes

Dra. Olga Freixes

Endocrinóloga en el Hospital de La Plana

Condiciones laborales médicas: Opinión sobre el futuro de la sanidad pública

Lo que está por llegar en sanidad pública...y luego diremos que no se nos avisó.

En este 2026, los médicos españoles nos hemos plantado. Creemos en un Sistema Sanitario público y universal, pero sin descuidar la calidad en la atención a nuestros pacientes y cuidando a quienes cuidan.

Hemos estudiado Medicina porque queremos curar y ayudar a personas, esto requiere tiempo y recursos, pero también requiere estar bien física y emocionalmente para poder ofrecer nuestra mejor versión en esta ardua tarea.

El problema principal viene derivado del Estatuto Marco, la norma estatal que regula la relación laboral de los profesionales del Sistema Nacional de Salud. En este documento se contempla una jornada laboral complementaria, que solo estamos obligados a cumplir los médicos. Aquí se expone que nosotros debemos realizar nuestra jornada ordinaria (35 horas semanales) + una jornada complementaria sin límite de horas.

Esta jornada complementaria realmente equivale a jornada extraordinaria, pero al disfrazarla con otro nombre deja de estar regulada. En España la hora de jornada extraordinaria debe pagarse por encima de la hora ordinaria y no pueden superarse las 80 horas anuales. En cambio, nuestra jornada complementaria es infinita (superando las 80 horas semanales) y la hora se paga a menos que la de jornada ordinaria. El timo perfecto para fomentar la explotación.

Además, en esta jornada complementaria se nos obliga a trabajar 24 horas seguidas, las famosas guardias. Actualmente intentamos que esto se prohíba por la seguridad de todos, por nuestra salud mental y porque está más que demostrado el peligro de esta práctica tan arraigada en nuestro país.

Por si fuera poco, las horas de jornada complementaria son horas que no cotizan para nuestra jubilación, porque se cuentan días trabajados y no horas. Realizamos 3 jornadas en 1 día, sin cobrar un plus de nocturnidad y librando solamente una jornada posterior.

No pedimos un aumento de sueldo, simplemente igualar nuestras condiciones al resto de trabajadores. Aquellos que cobran las horas extra como tales y un 25-30% más cuando trabajan de 22 – 06h.

Nos estamos percatando de que la sociedad no entiende la gravedad del problema, no valora la sanidad de la que disfruta cada día a costa del sacrificio de unos cuantos. Las plantillas de médicos en los hospitales públicos cada vez se reducen más y más debido a las malas condiciones laborales que se ofertan. Hay una migración de compañeros muy bien formados en España (con la inversión en universidades públicas que esto supone y en programas MIR) que buscan una vida laboral más digna en otros países de Europa.

Porque... ¿Quién puede decir que no cuando te ofrecen mejoras salariales sin explotación y con respeto y reconocimiento hacia tu profesión?
 

El problema principal viene derivado del Estatuto Marco

Conozco varios compañeros trabajando en el extranjero a costa de alejarse de sus familias. Otros cuantos que han optado por dedicarse a otra profesión (después de tantos años de formación) y muchos que han abandonado la sanidad pública para dedicarse de lleno a la sanidad privada, también porque ofrece mejores condiciones laborales.


Estos huecos se cubren en la mayoría de ocasiones con médicos extracomunitarios, sin especialidad y con una formación no comparable a la formación MIR. Por lo tanto, estamos ofreciendo a la población una atención de menor calidad y una peor versión de la sanidad mientras siguen pagando los mismos impuestos.

No está tan lejos el futuro en el que una sanidad en condiciones solo podrá ser disfrutada por personas acomodadas, que puedan pagar el lujo en el que se convertirá.

Una cosa que es necesidad convertida en lujo... Un modelo digno de Estados Unidos en el que muchas personas se quedan sin cobertura sanitaria porque no pueden costear un seguro privado.

Los médicos no queremos perder la Sanidad tan valiosa que tenemos. Sabemos que tarde o temprano todos vamos a ser pacientes, o lo somos ya, y vamos a necesitar a nuestros compañeros bien formados, bien descansados y motivados para llegar a un buen diagnóstico y tratamiento.

Como consecuencia de todo esto, se está llevando a cabo una huelga nacional de médicos. Se inició ya a mitad de 2025 y persiste todavía en junio del 2026. Por el momento el Gobierno no se ha mostrado interesado en negociar las mejoras laborales que pedimos e insiste en aprobar un Estatuto Marco que perjudica la figura del médico.

El conflicto ha llegado a Europa, donde parecen más preocupados que en España por el futuro de nuestra Sanidad. En casi todos los países de la UE los médicos gozan de un Estatuto propio que regule sus condiciones laborales, nosotros solo queremos igualarnos al resto de Europa.

Desde el Ministerio de Sanidad se pretende poner el foco en las Comunidades Autónomas para solucionar el conflicto, ya que la sanidad está descentralizada y depende de ellas. Pero, aunque las CCAA son las que sufren las consecuencias de la huelga, no tienen potestad para resolverla. El Estatuto Marco es un documento de regulación a nivel estatal, modificarlo no depende de las comunidades sino del Gobierno.

Y no nos engañemos, esto no va de colores... El Gobierno actual poco hace por solucionar el problema pero los anteriores tampoco hicieron más. Los médicos en España salimos muy baratos y al Estado no le interesa modificar nuestras condiciones.

Actualmente la huelga no está teniendo gran repercusión en la atención a los pacientes. La mayoría de ellos desconoce que estamos en huelga. Desde las administraciones autonómicas intentan minimizar el impacto imponiendo unos servicios mínimos abusivos, fuera del margen legal. Y los sindicatos tampoco ofrecen el respaldo necesario para que los profesionales se nieguen a cumplir estos servicios mínimos, quedando los médicos obligados a realizar tareas totalmente demorables y desprotegidos ante cualquier amonestación si no lo hacen.

A todo esto se suma el llamativo interés de otros colectivos sanitarios en perpetuar las malas condiciones laborales de los médicos, apoyando la aprobación del Estatuto Marco sin nuestro consentimiento y amenazando con iniciar una huelga si se mejoran nuestras condiciones.

En definitiva, solo nos queda llevar el conflicto un paso más allá e iniciar una huelga indefinida a partir de septiembre del 2026. Tienen que tomarnos en serio. Aunque habrá que organizarse mejor, buscar la fórmula para que tenga la repercusión merecida y que la población se implique más. Porque si todo esto queda en el olvido y no se hace nada para remediarlo, las consecuencias serán nefastas para todos... y luego diremos que no se nos avisó.

 


 

Las opiniones, creencias, o puntos de vista expresados en este artículo son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan los de Boehringer Ingelheim España, S.A

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